Lo que le daría a Armenia en su aniversario

 

Por: Armando Rodríguez Jaramillo

La palabra aniversario proviene del latín anniversarius que apunta a algo que ocurre o se repite cada año. Es un sustantivo que se refiere a un día en el que se celebra un hecho, suceso o acontecimiento, especialmente aquellos de importancia histórica como lo es el centésimo trigésimo séptimo aniversario de la fundación de Armenia este 14 de octubre. Estas fechas particulares, además de los actos protocolarios oficiales, deberían servir para pensar en la ciudad que tenemos y en la que quisiéramos tener.

Para los armenios no es un secreto que nuestra «Ciudad Milagro» ha pasado por épocas vigorosas de gran empuje y desarrollo; sin embargo, en los últimos tiempos desafortunadamente entró en cierto letargo urbanístico, pasividad cívica e indolencia gubernamental que poco a poco estancaron su progreso, deterioraron la cultura ciudadana y menoscabaron el respeto por el interés público que alguna vez prevaleció.  

Así que, con motivo de esta importante fecha histórica y con el fin de promover un espacio de reflexión ciudadana, en Quindíopolis nos pusimos en la labor de preguntarle a tres ciudadanos de reconocidas trayectorias y realizaciones en beneficio de la ciudad, lo siguiente: «Si estuviera en sus manos la realización de una obra o actividad con el potencial de transformar la ciudad: ¿qué le regalaría a Armenia en su aniversario 137?»

Y estas fueron las respuestas recibidas:

R/ de Orlay Muñoz Marín, presidente de la Junta Directiva de la Sociedad de Mejoras Pública de Armenia:

«Teniendo en cuenta que, según Victoria Camps y Salvador Giner, el civismo se fundamenta en normas no escritas que quizá nadie desconoce, pero que son fácilmente ignoradas en la vida cotidiana porque cualquier norma, por conocida que sea, se olvida cuando no se insiste en ella, yo le regalaría a mi ciudad amada una comunidad debidamente informada y consciente de que la cultura ciudadana es un imperativo moral que debemos tener presente de manera permanente. Desde el hogar y desde la escuela se debe iniciar e, incentivar, ese proceso de formación.

No arrojar residuos en las aceras y vías públicas, para ello están los recipientes debidamente instalados; no sacar el material que va al carro recolector sino los días indicados y a la hora respectiva, o un poco antes; los peatones deben cruzar las vías por las cebras y los conductores de vehículos automotores respetar los semáforos; que las motos usen el silenciador para que no  produzcan ese ruido ensordesedor, sobre todo a altas horas de la noche; respetar los turnos en las filas de atención y dar prelación a personas mayores, incapacitadas o damas en embarazo; el volumen de la música no debe perturbar al vecino; dar las gracias y saludar. En fin, son muchas acciones que no cuestan nada y que harán una ciudad segura y con calidad de vida».

R/ de Uriel Orjuela Ospina, director del Programa Armenia Cómo Vamos:

«Yo le regalaría un PROYECTO INTEGRAL DE REVITALIZACIÓN DEL CENTRO mediante la peatonalización y semipeatonalización de toda la cuadrícula comprendida entre la calle 13 a calle 24 y las carreras 13 a 17 con el fin de transformarlo radicalmente y convertirlo en un gran espacio peatonal, comercial y cultural.  Esta intervención cambiará la lógica de la movilidad, para lo cual se haría necesario fortalecer el anillo vial vehicular adyacente; además de resolver el problema histórico del centro que corresponde al espacio público. Esta propuesta debe acompañarse de un plan integral que involucre intervención del espacio público, mobiliario, transporte público en el perímetro, cargue y descargue, garantizar la seguridad 24 horas y crear una gerencia del centro para administrarlo».

R/ de María Eugenia Beltrán Franco, presidenta de la Academia de Historia del Quindío:

«El mejor regalo para la ciudad sería la recuperación del sector de la estación del ferrocarril de Armenia. Único sobreviviente al desarrollo urbano, a la indiferencia administrativa y el olvido en el cual las ciudades en su desarrollo dejan de tomar en cuenta.

La arquitectura patrimonial del lugar, que es testimonio del dinamismo económico y cultural que vivió Armenia en sus años del 30 al 60 del siglo XX, ofrece una oportunidad única para desarrollar un proyecto de renovación urbana integral que articule la plaza de toros, el parque El Bosque, el Barrio Berlín con el Barrio cincuentenario y el corredor de La Secreta. Que además vincule el centro tradicional, hoy CAM, con la Calle Real propiciando una transformación para el disfrute colectivo.

La memoria del desarrollo urbano de la ciudad está íntimamente ligados a dos hechos físicos, la quebrada Armenia y el corredor del ferrocarril. La ubicación estratégica de este sector puede articular el desarrollo y disfrute de la ciudad de a pie con espacios públicos, verdes y seguros e incluyentes. Esta reserva urbana; ahí guardada en esos 35,000 m², hoy catalogados como un problema, es la máxima oportunidad para que Armenia recupere su confianza y poder seguir adelante con dinámicas económicas, culturales y sociales fortalecidas por compromiso de pertenencia».

1 Comentarios

  1. Yo le regalaría una lucha frontal contra el microtráfico, que alimenta tantos circuitos nefastos para la ciudad, empezando por financiación de campañas políticas. Luchar contra este flagelo hará reducir la cantidad de habitantes de calle que crean la sensación de desorden, desgobierno, indignidad para estos seres humanos y además inseguridad.

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