Apuntes sobre el Quindío en el PND 2014-2018

Autopista del Café al norte de
 Armenia (Quindío)
Armando Rodríguez Jaramillo (Armenia - Quindío)

El peso que el Plan le da a Pereira (¿por qué?) se puede interpretar como un direccionamiento de las actividades e inversiones del gobierno nacional hacia esa ciudad en detrimento de las otras urbes del Eje Cafetero.

El Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2014 – 2018 que acaba de radicar el Gobierno Santos en el Congreso para su aprobación, agrupó al Eje Cafetero con Antioquia bajo el rótulo de “capital humano innovador en territorios incluyentes” con el fin de elevar la productividad y generar mayor valor agregado en la región.

Esta integración, si bien tiene elementos comunes como son el territorio de las cordilleras Central y Occidental, la cuenca media del río Cauca y el grupo humano que lo habita (se excluye la zona del Urabá antioqueño), presenta significativas diferencias como quiera que la actividad económica de la región se concentra en Antioquia, departamento que tiene una participación del 79 % en el PIB regional, cifra que contrasta con la participación del Quindío que es de 4.6%

En el documento se afirma que la economía regional giró en torno a la actividad cafetera la cual ha sufrido una reconversión productiva dada la contracción que ha experimentado el sector en las dos últimas décadas. Esta reconversión económica, según el PND, especializó la región en diferentes ramas económicas definiendo vocaciones para cada ciudad. De Armenia y su zona de influencia dice que su desarrollo económico se basa en turismo, agroindustria y producción de artesanías[1].

En esto el Plan se equivoca, pues es cierto que la economía quindiana giró en torno al café, pero también lo es que aún depende del grano, pues éste concentra el 97% de las exportaciones departamentales. Así que la reconversión productiva no lo fue del todo en nuestro caso. También es un desacierto decir que el desarrollo económico de Armenia y su zona influencia se basa en turismo, agroindustria y producción de artesanía: primero porque debemos hablar del desarrollo del departamento y no sólo de su capital; segundo porque se desconocen actividades de gran dinámica como comercio, manufactura y software; tercero porque se incluye a la artesanía, actividad empresarial importante pero que dista mucho de ser la base económica local.

A pesar que en el PND se dice que el potencial productivo regional se sustenta en un buen ambiente de negocios y altos niveles de competitividad, dadas las ventajas que presenta en infraestructura y capital humano, hace hincapié que el Quindío muestra la más alta tasa de desempleo en la región y un alto diferencial salarial desfavorable que estimula la migración de la fuerza laboral hacia el exterior y otras ciudades del país, afirmación que se evidencia en las cifras del PIB per cápita de Bogotá y Armenia en 2012 que fueron: $21.430.538 y $9.022.445 respectivamente.  

La infraestructura de carreteras la califica como adecuada y menciona a Manizales, Pereira, Cartago y Armenia como el subsistema de ciudades del Eje Cafetero, señalando a Pereira como el núcleo por su mayor peso y atracción, lo cual no es consecuente con las otras dos capitales si se tiene en cuenta la ubicación de Armenia sobre el corredor de comercio exterior Bogotá – Buenaventura, la conexión de Manizales con La Dorada y Bogotá y que la Conexión Pacífico, que unirá a Medellín con Buenaventura y Cali, irá por La Pintada - Irra - La Virginia sin pasar por Chinchiná, Dosquebradas y Pereira. En conclusión, este subsistema de ciudades es un todo y su estabilidad depende de acciones balanceadas, así que el peso que el Plan le da a Pereira (¿por qué?) se puede interpretar como un direccionamiento de las actividades e inversiones del gobierno nacional hacia esa ciudad en detrimento de las otras urbes del Eje Cafetero.

En relación con la infraestructura de comunicaciones, el PND expresa la intención del Gobierno de desarrollar acciones que permitan el mantenimiento y rehabilitación de las vías terciarias de la región, en apoyo al desarrollo de cadenas productivas rurales y la consolidación del turismo regional. No obstante, siendo que esto es de competencia municipal, no aclara cómo se materializará pues con los limitados recursos locales no es posible optimizar la red terciaria.

Los grandes proyectos de infraestructura como dobles calzadas, rehabilitación ferroviaria y  aeropuertos no se mencionan; sin embargo, se aduce que para mejorar la conectividad de la región, se identificó el potencial de implementar infraestructura logística especializada en Urabá con fines de desarrollo económico y social, ignorando de esta forma el potencial logístico del Eje Cafetero, en especial de La Tebaida, municipio que concentra tres modos de transporte: aéreo, carretero y ferroviario. No se comprende cómo luego de la expedición de los Conpes sobre plataformas logísticas, de los estudios adelantados desde 2010 por el DNP sobre la viabilidad de plataformas logísticas en el Eje Cafetero, de proyectos como el túnel de La Línea y doble calzada Ibagué –Calarcá - La Paila, del proyecto de modernización de El Edén con su terminal de carga y de la anunciada rehabilitación ferroviaria La Tebaida - Buenaventura, el PND desconozca el potencial logístico del Quindío.

En cuanto al desarrollo urbano y con el propósito de mejorar la movilidad entre el sistema de ciudades del Eje Cafetero, la estrategia plantea la positiva iniciativa de estructurar un sistema integrado de transporte regional que defina las soluciones de transporte interurbano articulando el SITM del AMCO, SETP-Armenia, SETP-Manizales-Villamaría, con espacios de infraestructura para realizar intercambios modales que permitan la integración entre ellos, lo cual transformará radicalmente el transporte público entre las tres capitales.

También anuncia mayor cobertura con el Programa de Saneamiento y Manejo de Vertimientos para los ríos Medellín, Chinchiná, Otún-Consota y Quindío–La Vieja través del incremento del caudal tratado de aguas residuales domésticas. Al final del año 2018 se espera alcanzar una meta en el porcentaje de aguas residuales tratadas en la región del 46 %. Propósito fundamental en una región densamente poblada con graves problemas de contaminación hídrica.



[1] Para las otras tres ciudades el PND señala: Manizales con industria metalmecánica y la producción de calzado y marroquinería. El Área Metropolitana de Centro Occidente con comercio y servicios, y la producción de textiles y confecciones. Antioquia, Medellín y su área metropolitana con la generación de conocimiento apalancado en la innovación y el uso intensivo de la tecnología.