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Dos formas de ver el desempleo


Armando Rodríguez Jaramillo
Armenia (Quindío - Colombia), 04 de diciembre de 2013

El último día de cada mes el DANE publica los resultados del mercado laboral de las 23 ciudades más importantes de Colombia, escalafón en el que Armenia ha estado, en el último lustro, entre las de mayor desempleo lo que genera muchas inquietudes.

Al mirar la tendencia del desempleo en el país es evidente que ha venido a la baja en los últimos años hasta situarse en 7,8%, lo cual sugiere que algo ha mejorado en la economía nacional para que el porcentaje sea de un dígito. Sin embargo, al observar las cifras por ciudades, parece que en la opinión pública pesa más el puesto que se ocupa que la tasa de desempleo. En el último boletín del DANE, publicado el 29 de noviembre de 2013 con información correspondiente al trimestre móvil agosto - octubre, Armenia ocupó el segundo lugar en desempleo, cuando hace un año estaba en el tercer puesto y dos años atrás en el quinto, situación que podría llevarnos a pensar que estamos empeorando.

Pero cuando se mira el problema con base en la tasa de desempleo, el panorama cambia ostensiblemente, veamos porqué: hace dos años Armenia tenía el 16,3% de desempleo, hace un año el 16,0% y ahora estamos en el 13,9%, lo que indica en matemáticas sencillas que éste ha disminuido en 2,4% entre 2011 y 2013. Es decir, que mientras pasamos al segundo lugar de la clasificación de ciudades con más desempleo, disminuimos en la tasa respectiva, pero de forma más lenta a la que lo hicieron la mayoría de ciudades.

Al analizar las cosas de esta forma, la situación no es tan alarmante como aparenta cuando se dice que Armenia es la segunda ciudad en desempleo a nivel nacional por debajo de Quibdó. Aunque las cifras indican que estamos disminuyendo en materia de empleo, la impresión ciudadana es poco optimista ante la alta informalidad existente en nuestras calles y la gran cantidad de personas en busca de ocupación, lo que nos lleva a concluir que una cosa es la estadística y otra la percepción: la estadística es la forma de presentar en cifras la realidad socioeconómica y la percepción es la sensación interior que resulta de una impresión material hecha en nuestros sentidos.

En consecuencia, debemos ser conscientes que hemos empeorado en el escalafón de las ciudades con mayor vacancia laboral al tiempo que hemos disminuido la tasa de desempleo. Esta aparente contradicción nos debe servir para tener presente que es mucho el camino por recorrer y que debemos tener presente que estamos en peores condiciones que las capitales vecinas y lejos de ciudades como Bogotá y Barranquilla que tienen un desempleo del 8,3 y 8,0% respectivamente, y si la capital y “curramba la bella” lo han logrado, ¿por qué nosotros no lo podemos hacer?