La señalización vial de Armenia: ¿una utopía?

 

La última versión del Manual de Señalización Vial de Colombia [2024], que reemplaza la del 2015, es un voluminoso documento de 1.425 páginas elaborado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial [ANSV], adscrita al Ministerio del Transporte de «obligatorio cumplimiento para las autoridades de tránsito y las entidades responsables de la infraestructura vial, siendo su implementación requerida tanto en vías públicas como en vías privadas abiertas al público». Su objetivo principal es presentar un documento técnico integral que proporcione las herramientas necesarias para las actividades relacionadas con las labores de señalización vial en el territorio nacional.

El manual incluye señales verticales y de demarcación. La función de las primeras es reglamentar las limitaciones, prohibiciones o restricciones, advertir de peligros o la presencia de otros actores viales, informar acerca de rutas, direcciones, destinos, sitios de interés u otros servicios en la vía. En cuanto a las demarcaciones, su función es regular zonas de estacionamiento, paraderos, intersecciones o cruces, delineación, separación de carriles, ciclo-infraestructura y otros. Esto supone organización y orden, al tiempo que contribuye al comportamiento ciudadano y proporciona una imagen de ciudad agradable a propios y extraños. En pocas palabras, una adecuada señalización nos hace sentir que vivimos en una ciudad estructurada cuyas autoridades piensan en el bien común. Un lugar que genera autoestima y acrecienta el sentido de pertenencia.



En el caso particular de Armenia, el abandono de la señalización vial es evidente. Muchas de sus señales verticales han desaparecido y la mayoría de las que quedan acusan la pátina del tiempo o han sido dañadas irresponsablemente. Las demarcaciones de piso dan grima, pues la pintura de las cebras y pasos peatonales, de prohibido parquear, del sentido de las vía y giros, de separación de carriles, de paraderos de buses y de taxis, de paradas y de reductores de velocidad y de tantas otras cosas están desgastadas a mas no poder. En pocas palabras, reina un aspecto de abandono y dejadez. Esto se agudizó durante los últimos gobiernos ante el poco interés que tuvieron por la señalización vial y también por una ciudadanía que se acostumbró a vivir en una ciudad desordenada a la que le hace falta una buena dosis de pintura en sus calles y avenidas y un buen número de señales verticales que le ayuden a ser organizada y segura para conductores y peatones.

 


Este estado de cosas me recuerda la teoría de las ventanas rotas elaborada por James Wilson y George Kelling que se puede resumir en que, si en un edificio aparece una ventana rota, y no se arregla pronto, inmediatamente el resto de las ventanas acaban siendo destrozadas por vándalos porque la ventana rota envía la señal que ahí no hay nadie que cuide. El mensaje es contundente: una vez que se empiezan a desobedecer las normas que mantienen el orden de una comunidad, tanto el orden como la comunidad se deterioran, a menudo a una velocidad sorprendente.

Si bien este abandono en la señalización vial viene de atrás, es al gobierno de turno al que le corresponde tomar medidas y corregir el problema. No sé si en los tres años que le faltan a la actual administración tendremos una Armenia señalizada como es debido y con su movilidad organizada. Pero mientras esto se logra, seguiremos padeciendo de carros estacionados en los paraderos de buses, de taxis invadiendo un carril frente a los centros comerciales, de buses dejando y recogiendo pasajeros en cualquier parte, de motos de domiciliarios aparcadas en andenes y lugares reservados a los taxis, de ciclorrutas que sirven de parqueo de vehículos o para el tránsito de motociclistas, de cebras peatonales por donde circulan ciclistas y moteros y de aceras ocupadas por carros y motos.  

Tan importante es organizar y pintar nuestra casa para conservarla bonita y en buen estado, como señalizar las vías de la ciudad para que no se vea anárquica y abandonada.

 

Armando Rodríguez Jaramillo

Correo: arjquindio@gmail.com /  X: @ArmandoQuindio  / Blog: www.quindiopolis.co

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2 Comentarios

  1. Armenia lastimosamente es un caos total,las callesrotas los basureros regados por toda la ciudad ,los politiqueros de oficio acabaron con la Ciudad Milagro ,a nadie le importa su estado es un despojo.

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